LA FORMA QUE SE DESPLIEGA



Comadre, mero es que ya estoy de vuelta. Perdonaras que no escribí, pero vieras mero cómo fue que estuvo. ¿Ves que te dije que debía hacer adorno para ese mero quince año de mi ahijada? Pues tuve que ir comprar mis pliego de papel de china y mi prit. A luego ahí me tienes buscando martillo y cincel y nada que encontraba. Ni por acá ni por allá. A pura tijera tuve que hacer el adorno. Coraje bajo mi cara. Mala la hora en que amadriné ese niña. Ampolla tiene mi dedo.

Pero muy que me lo va a tener que agradecer porque además, chulito salió. En unas hojas hice retrato de la Zulema, bonita me quedó, ni se parece a ella. Y así me tuve dos semanas completas, encerrada a pan y agua cortando papel de china. Harta pedacería salió. Voy aprovechar mero hacer confeti para afuera de la iglesia.

La cosa es que como me vendí en ese trabajo, ni salía. El otro día es que mero fui otra vez comprar pan y mero volví pasar por ese teatro La Capilla y otra vez que voy viendo gente formada y otra vez que me formo y otra vez que me meto ver obra. Otra vez que me tocó ver obra en ese Ciclo Iberescena, teatro nacional e internacional. Pero ora vi obra nacional de México, pues es que es.

La forma que se despliega su nombre.

Presenta el grupo Teatro línea de sombra. De ellos vieras que vi una obra hace ya muchos año una vez que fui dejar encargo de huipiles allá en Oaxaca. Mero en ese teatro feo teatro Álvaro Carrillo. Yo lo verdad no entendí a bien de qué trataba pero salí muy sorprendida. Impactada mi cabeza. Mero fue por ese obra que quise empezar a hacer teatro y ahí me tienes que volví la Ismo para que me diera clases Marco Petriz allá en Tehuantepé. Ese obra que vi en ese entonces Galería de moribundos es que se llamaba y dejó fuerpe impresión en mi cuerpo y mi cerebro. Así que ora mero que vi de nuevo que de este grupo voy ver obra, emoción bajó mi cuero.

La obra es una versión libre de la obra del argentino Daniel Veronese. Como ya antes dije, amado por muchos y alabado por otros. Mero como el niño Fidencio o el señor del maíz. La adaptación de la obra la hizo Noé Morales Muñoz, dramaturgo, director y crítico teatral que está trabajando ahora con teatro línea de sombra. La dirección es de Jorge Vargas, reconocido director  miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Las actuaciones son de Roberto Raki, Rosa María Bianchi (que a luego me enteré que alterna con Nuria Bages, la ex esposa de Cándido Pérez, para que te acuerdes),  Zuadd Atala e Ismena Romero. Mira mero es que hicieron obra con apoyo de Iberescena y México en escena.

Y bueno, hablemos de la obra. Yo la verdad, manita chula… no entendí qué vi. Desde que entras al teatro ya están los actores en escena viéndote entrar. Y ya que entraste y empezaron, se ponen a hablar así de la nada. Primero una de las chicas hace un monólogo hablando de qué va la obra: ¿puede el teatro representar el dolor humano? Más aún, ¿el de dos padres que han perdido a su hijo? Dice que esto es muy difícil o algo así, sigue hablando y a luego salen las dos chicas y se quedan Rosa María Bianchi y Roberto Raki que son los esposos que han perdido al hijo y se ponen a hablar de su relación. Ponen las sillas frente al público y empiezan a hablar interrumpiéndose entre ellos. Y a luego pues que mero salió la pregunta en mi cabeza: ¿de qué me hablan? ¿Por qué me hablan? ¿De dónde les sale mero el motivo para hablarme? ¿Quién soy yo para ellos para que se pongan a hablarme tan libremente? No entiendo, manita, mero es que no entiendo por qué nomás por estar en el escenario se es libre de decir lo que sea nomás porque sí. Sin razón alguna o aparente. Sin justificación o convención pactada. Me violentan. Violentan, no violan. No invoques mala cosa en tu comadre.

Aparte que ya la chica advirtió de qué va la obra y cuando los maridos inician su hablar lo empiezan de una manera como que ocultando que ellos son los padres del niño que se murió y lo vamos a ir descubriendo. Pos entonces o le quitan el diálogo a la chica que ya nos contó de qué va la obra o qué pues con ese afán de querer esconder lo que ya nos dijeron que va a haber. Ofenden inteligencia de Teca.

Y básicamente, si la obra va del dolor que sienten dos padres al perder a su hijo… mira que me quedan debiendo. Es algo así como si me dijeran: Teca, te voy a dar de comer pollo en mole bien picoso, agárrate que te vas a enchilar. Y a luego se la pasan hablando de cómo es el picante, de cómo se cultiva el chile, te cuentan de cómo se enchilaron una vez con una paleta, luego te dicen que los que están ahí son muy buenos en lo que hacen pero nunca se han enchilado, hacen algunas cosas que no tienen nada que ver, regresan a decirnos que sí, que bien picoso… y ya, termina. Y entonces una se queda con la pregunta: ¿Y mi pollo en mole bien picoso? ¿No me lo van a dar? ¿No voy comer?

Si el punto de la obra mero era abordar el dolor, se quedan cortos y pasan muy por encima del tema. A duras penas y se mojan los pies en el río sin atreverse a dar el clavado. Aparte de guiños de aparente genialidad bisociando imágenes, como el caso de un conejo muerto. A luego que jugando entre que somos actores pero somos personajes pero no, en realidad somos actores. Y a luego que te dicen que son muy buenos en lo que hacen, se confiesan como tales. Y entonces, entre lo que veo, lo que dicen y lo que hacen sólo me queda un sabor a pretensión con el que no puedo, manita chula.

No entiendo qué hacen ahí las dos chicas, no entiendo a qué hora me darán al dolor humano de estos padres, cómo lo abordan, qué es lo que querían hacer, a dónde querían llegar… no me es claro. El título lo entiendo desde este ser actor y volverse personaje o ser personaje siendo actor y mostrar la forma… pero entonces no entiendo qué tiene que ver ahí el tema de los padres que perdieron a su hijo, o cuál era más importante o cómo había que comer ese pollo con mole que nunca me dieron... Aparte que bastante disparejos de tono entre la Bianchi y Raki y las otras dos chicas sin entender si había para eso alguna razón.

La escenografía nunca la entendí, manita. Una gran caja blanca con dos ventanitas, en una proyectaban algunas cosas, por la otra tiraron unos clavos, al fondo un sillón rojo y al frente una mesa blanca con dos sillas blancas. De pronto me dije: ha de ser como esa caja blanca donde estaba el conejo muerto o donde guardaron las fotos o… pero en realidad no sabía si era en verdad así o sólo me estaba pachequeando mero como cuando el Juancho hizo pastel de chocolate truqueado y yo pensé que era regalo para mí, que muy que me lo comí y no desperté hasta el otro día tras ver que la mar me llevaba. Pero ninguna certeza sobre eso. Sobre si era la caja del conejo, digo, no de la pachequeada, de ésa sí que me quedó certeza y al Juancho cicatriz de cuando lo agarré con el tizón. Y volviendo a eso de la escenografía, a lo mucho me parecía una referencia a escenografías del propio Veronese… pero como referencia… ¿qué? ¿Sirve para? Nunca pude terminar de construir algo sobre eso. Yo.
La iluminación de pronto muy oscura y a luego que lampareaban. Y luego algunas imágenes por demás ilustrativas, como los clavos cayendo, la ruptura en la pared o la rama seca. Quién más estaba en el equipo, no sé manita chula que no me dieron programa de mano.

Ya sabrás cómo es que salí de la obra. A luego luego que agarré un bolillo y me lo fui comiendo de regreso a casa. Ya ves lo que decía Mamá Nata, mejor comer un pan, no me fuera bajar el azúcar.

Y pues así fue que pasó, no entendí qué pasó con lo que vi. Mejor volví mi casa y seguí picando papel y pegando hilo cáñamo. Lo que me causa más conflicto es que a luego uno se acuerda de un diálogo de la obra, algo que causó impresión. Y yo no me acuerdo de nada. Alzhaimer que le dicen es que mero ha de ser que está invadiendo mi cabeza. O la vejez que ya me está cayendo, va salir cana mi cabello. O de plano no me quedó algo que recordar.

Bueno, nana, mejor voy apurar que debo terminar este decorado para llevarlo quince año. No sea que me agarren las carreras y a luego tenga que andar comprando adorno de popotito. Una cosa de uno y otra cosa de otro. Feo modo.

Te voy mandar giro que dicen las vecinas que sí van a querer mole. A luego te digo cuántos kilos pero fueras preparando para que hicieras pasta buena.

Voy que ya chifló mi café en la estufa.

Beso tronado de mujer chingona. Fea, pero chingona.

Atentamente:

Tu comadre “La Teca”.

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